La dalia negra del conocimiento

(Escenario atemporal, negro, una mesa, una lampara con luz muy enfermiza pero todo aún muy negro alrededor, y unos cuantos científicos)

- ¿Y si me levanto y os echo abajo todas las teorías?

Dijo el dios sobre el que tanto había edificado la Ciencia.

- ¿Y si me hago fantasma y os caéis?

- Mentira, nosotros hemos construido en terreno seguro, en la dura realidad.

-¿Y si me hago huracán y os arrastro?

-¿Quién eres tú?

- Yo soy la causa,  el suelo y el techo de todas vuestras cavernas.

(se echan hacia adelante, crecen , el espíritu de Descartes aparece de repente y les da palmaditas en la espalda)


(voz de robot)

- La causa no puede conocerse, la causa está en la causa misma del en sí de la cosa, esa pequeña parcela aparte y sin importancia, tan sólo un secarral y un eucalipto

- La causa lo es todo.

(Los científicos se apresuran a traer papeles, libros pesados, libros con títulos en alemán)

- Tenemos toda la información sobre lo que pasa en el mundo.

Mentira

(chillan)

- ¿Queréis que me levante y me sacuda los números?

(Los científicos caen al suelo bajo el peso de la gravedad)

- ¿Dónde están los valientes?

(Los científicos se esconden debajo de la mesa ante el sonido de pasos)

- ¿Y quién se arrancará la piel para entrar en contacto con mi pellejo?
- ¿Y quién me perforará las sienes con sus dedos?

(Los científicos se miran horrorizados, uno hace una señal con el dedo en su sien de tarumba, uno se ríe entre dientes pero se le oye brevemente, otro tiene los ojos cerrados)

- Vosotros, cimentasteis sobre mi cabeza renunciando para siempre a entrar. Y no supisteis, que por encima de mí sólo está la muerte.



-Pasa, cuervo.

(Se cierra el telón y uno de los científicos lo abre desesperado por ver que hay detrás, pero todo está oscuro)

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