El caminante descubrió que su teoría le había llevado a no andar en el suelo creyendo que andaba sobre el suelo; el caminante descubrió que caminaba sobre su teoría. El caminante se cayó. Besó el suelo. No se levantó.
Pero ahora es feliz, las hormigas le hacen cosquillitas en los labios a su calavera.
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