
Está lloviendo, y para venir de casa de mi abuela a la mía he tenido que coger un paraguas, la primera vez que lo uso en estas semanas en las que no ha parado de diluviar.
Como a la mayoría de la gente que conozco no me gustan los paraguas, pero creo que he cambiado de opinión.
Cuando he salido con el paraguas y con el perro, haciendo carambolas para que no se me cayera el móvil, me he dado cuenta de lo sencillo que es su sistema. Un paraguas, para parar el agua, un palo y un trozo de tela, y a lo máximo que ha llegado es a abrirse automáticamente. Y me maravilla su sencillez y me maravilla que en ésta época de móviles con gps y quién sabe si gps con moviles lo único que tengamos para protegernos contra la lluvia que cae desesperada por mojarnos sea eso, un trozo de tela impermeable. Un trozo de tela impermeable contra granizo,lluvia, viento, y ¿nieve? sinceramente no lo sé, en este pueblo dejado de la mano de Dios no nieva.
Quién sabe si también existe algo más avanzado para protegerse de la lluvia, a este pueblo tampoco ha llegado.
y qué débil me resulta mi paraguas contra la furiosa naturaleza.
y me encanta.
Así que mientras todo chorreaba tristeza yo me he permitido el lujo de venir silbando hasta mi casa, y hasta de dar un rodeo para llegar justo cuando acababa la canción.
¿¡Quién te ha dicho a ti que en este pueblo de la España profunda no nieva!?
ResponderEliminarMe encanta tu reflexión, me pasa como a ti con los paraguas, me maravilla su sencillez :)
Pero que sepas, Marina, que no creo que hayan inventado algo mejor, aun así, en el caso de que eso pasara, el último pueblo en enterarse sería Quintana.
Me sigue gustando más la lluvia sin paraguas, pero simplemente por sensación de libertad y de locura.
Tenemos conversaciones pendientes pequeña escritora.
Hola Marina! Me alegro de que te gustara la entrada.
ResponderEliminarPrometo que cuando tenga algo de tiempo leeré a fondo estas xD.
Ya ves, nos llevan años luz de ventaja, y parece que aquí nadie quiere dar pedales para alcanzarlos. Pero bueno, el mundo es nuestro, que para eso somos jóvenes no? jeje
un beso!