
Hoy es uno de enero, el primer día de otro año y un día como cualquier otro.
No sé que estupido empeño tiene la gente en buscar fechas, en buscar días para celebrar cosas, para alegrarse o para apenarse por ellas, como si las fechas no te persiguieran ya de por sí.
Tendemos a intentar cuadrarlo todo en un calendario, a hacer horarios, planes y cuando llega cualquier cosa que los estropea nos sentimos perdidos, porque ese es el momento en que te das cuenta que no es que tus planes perdieran el sentido, sino que nunca lo tuvieron.
Pero a pesar de todo nos siguen gustando, porque la vida es demasiado arida sin excusas que la suavizen un poco.
Y para este 2010, tengo un monton de propositos para ilusos, los cuales, la mayoría no cumpliré, pero los tengo, y eso es lo que importa.
Feliz año.
No hay comentarios:
Publicar un comentario