Por más coches que veas no significa que tú jamás vayas a tener uno, ni una casa, ni un trabajo y por supuesto tampoco una vida feliz. Eso sólo pasa en las películas americanas, en las malas.
Los presentadores de televisión siempre están sonriendo, pero no es una sonrisa alegre, es una sonrisa televisiva.
Y tú no eres una persona alegre, ni agradable, eres una persona educada.
Y tu jefe no es alguien con carácter, es un hijo de puta.
Te venden mucha mierda, te la venden en todos lados, por todas partes, inundando, rebosando, ahogando, mierda. mierda dorada pero mierda. No todo lo que reluce es oro.
No podemos decir que todo lo que le importa a la gente es importante, pero ni siquiera podemos decir que importa.
Ellos llevan la mierda en la ropa, en el pelo, en la cara. Te la traen en bandeja, con sus manos sucias y quieren que te la tragues.
Huyes,tropiezas, caes en la mierda. En la misma mierda de siempre, en otra mierda distinta o en tu propia mierda, da igual.
Todo esto es una forma muy rara y muy complicada de decir que ya no puedes fiarte de nadie, ni de nada, porque todo está engañado y tal, y seguramente tú también lo estás.
Todo está corrompido. Nada ni nadie es real, digno.
ResponderEliminarEngañados...todos lo estamos, todos. Buena entrada. Muy buena.
Saludos.