Las cosas monstruosas

A veces suceden en el mundo cosas realmente buenas, cosas que pasan y que no sabes muy bien por qué  han venido. Te detienes y miras a tu alrededor y en realidad está todo diferente aunque parece igual, un significado distinto yace bajo sus nombres, palabras que utilizamos todos los días perdiendo todo su valor se revalorizan, y los pájaros ya no son sólo pájaros, las golondrinas siempre volverán pero no será como antes.
El momento ha pasado.
¿Qué queda?
Encanjarte de nuevo en el diccionario, junto a casa, madre y responsabilidad, dejarte llevar por las gotas de lluvia hacia un sumidero, acostarte y pensar que al menos durante un segundo todo fue maravilloso.
Eso es la felicidad, sentirte completo, sentir perfecto un momento, y la felicidad no tiene porque ser exageradamente alegre, puede ser llana, cómoda ¿Horrible? puede serlo, igual que una obra de arte no tiene porque ser exageradamente bella.


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