Hoy es mi último día.
No es mi último día sobre la tierra, es mi último sobre este suelo. Qué miedo.
Las cosas pasan de estar amontonadas ocupando mucho sitio a estar amontonadas ocupando poco, eso es todo. Luego volverán a ocupar más, luego menos, esa es la esencia de los viajes. Uno siempre termina yéndose, o termina por volver.
Nunca entendí a la gente que lloraba al final de los campamentos, por eso intentaba llorar yo también. Sentirse diferente es un sentimiento dañino, digan lo que digan ser diferente no te hace feliz. ¿Pero que te hace hoy en día sentirte feliz?
Sí, es mi último día. El último día en que para ver mundo tenga antes que meterme debajo de él, el último día en que pueda vivir sin preocuparme de lo que haré después, el último día, el último día. Palabras vacías.
Es verano, y no quiero preocuparme, porque me preocupo siempre. "Nunca jamás me preocuparé más", Peter Pan es lo que diría. Yo no soy Peter Pan pero me conformo con no crecer nunca, el nombre puede quedárselo él. Wendy se fue a casa pronto porque tenía miedo de que sus padres la riñesen, Peter Pan no se fue porque no tenía bronca que temer. Demasiado responsable para ser joven, "aguafiestas" eso debió decirle él. Entonces ella se hubiera quedado. Él podía volar ¿Acaso se puede pedir más? Dime: ¿De verdad te tragaste el cuento de que el perro y el fuego eran preferibles a surcar el cielo por siempre jamás?
Mentira.
Mentira.
Mentira.
Me gustaría poder tirarme por la ventana sin tener que pensar en morir.
Me gustaría andar por el mundo sin pisar el suelo.
Pobres los que no sueñan, porque suyo será el reino de la muerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario