Conformismo

La enfermedad del siglo XXI

El conformismo es nuestro pan de cada día. Ver que algo está mal y no cambiarlo, pensar "joder, eso está mal" o incluso "¡Joder, eso esta fatal!", soltar unas cuantas palabras malsonantes, algún que otro discursillo que suene bien y olvidarlo, pasar de ello, no hacer nada en realidad. Absolutamente nada.

¡Oye! pero que bien has quedado quejándote.
Porque quejarse es algo muy de moda y es lo último de lo último. Quejarse es un arte, y como arte hay que valorarlo, y como , desgraciadamente, el arte. Una queja no va a cambiar el mundo.

La gente ya no hace revoluciones, se limita a rellenar hojas de reclamación.

Ahora lo que mola es comprar. Consumir. La gente ya no quiere más y mejor, "El más y mejor" ha mutado en un "Más y más caro" o ,en último lugar, a un cutre y solitario "Más".

Un coche, una casa, otro coche. Un gran sofá para poner una tele delante, y si se puede, que la tele sea aún más grande que el sofá. Para luego tumbarte, roto de trabajar para pagar todo eso que has comprado, y poner un buen programa de cotilleo.

El conformismo te va comiendo lentamente por dentro, como un cáncer, y muchas veces, no te das cuenta hasta que es demasiado tarde, y muchas más veces, ni siquiera te das cuenta.

Y después de todo lo dicho, lo más seguro es que yo también lo padezca.

1 comentario:

  1. wow, me mola esta entrada tuya, refleja n¡muy bien la realidad, felicidades :D

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