Daguerrotipia

Hace no mucho me quede parada mirando una foto, parada, más bien paralizada. Sólo veía la foto, no como una foto única, sino como todas las fotos del mundo en general.
Pensaba en el instante, el instante de apretar el gatillo, de disparar la foto, de congelar el momento. De repente, tienes tiempo en la foto, tiempo pasado, un eslabón de toda una cadena de sucesos capturado. Y nadie sabe lo que vino antes, ni lo que vendría después.
Mientras miraba la foto me preguntaba si realmente era tan buena como habría podido ser. Si tal vez el fotógrafo hubiese esperado un segundo, o la hubiese hecho un poco antes, tal vez hubiera sido mucho mejor. La foto de su vida, y aunque estés mirando una buena foto, él sabe que no es tan buena como podría haber sido, y en secreto la odia porque no supo escoger el momento.
También me imaginaba todo lo que podría haber pasado antes y después, todas las posibilidades, las acciones que podrían haber llevado a cabo los integrantes de la imagen, todo lo que podría haber sido peor o mejor y que no se veía en la instantánea.
Y me agobiaban tantas cosas, tanto, tanto. Era una sensación extraña, como un millón de universos en un trozo de papel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario