Todas las noches cae algún héroe. Esa es la única verdad.
Nos dijeron que era eterno, que era muy eterno, pero a las primeras de cambio le cortaron los brazos.
Tú le miraste como si fuese la mismísima muerte en persona y ,oye, lo era.
Lloraste como un loco. Mis sueños, mis sueños, decías, y te abrazabas como si quisiesen arrancarte el corazón.
Yo te miré a los ojos y te dije: Estoy sola, no tengo nada, todo se ha ido y ya no queda ninguna luz.
Pero tu sólo tenías tu dolor, un dolor rojo como el sol del Apocalipsis.
Me tuve que ir muy lejos.
Me sigues gustando cada día más. Hagas lo que hagas, siempre seguirás escribiendo genial =)
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